Many Gods in this Earth

De religiones y respeto a los demás

on September 10 | in Mi Mente, Opiniones, Personales | by | with No Comments

Ok, esto iba para un status de Facebook pero es tan largo, que pensé que probablemente debería estar en mi blog… así que si de veras quieren leer una de mis diatribas y quieren leer mi despotricar, obviamente sin ánimos de insultar a nadie, ni de comenzar guerras de dimes y diretes, quédense y lean. Si están de acuerdo, compartan. Tengo personas muy queridas, y respetadas, allegadas a mi corazón, que tienen estas y otras creencias, y se las respeto… pero esto tengo que decirlo.

Las personas que creen en religiones, y creen en diferentes dioses (Dios, Yahweh, Jah, Jehová, Allah, Bhagavan, Buda), tienen el derecho de creer en ambos, y tienen el derecho a sentir que sus creencias son ciertas; por fe, por experiencias propias, por indoctrinación de sus progenitores o escuelas e iglesias, por sosiego, por miedo, precaución, o por si acaso, por lo que sea… y eso está bien; creer en algo provee un norte, una meta, una explicación. De la misma manera que los Budistas creen en Buda, los Hindúes creen en Brahman y en múltiples manifestaciones, y los Cristianos creen en Dios y Cristo Jesús. Y eso está bien, pues pueden creer en lo que quieran por las razones que mencioné arriba. Después de todo, las religiones, sus dioses, los libros proféticos y cánones escritos, todos tienen un propósito, en todas y cada una de las sociedades: Control y dirección (Hay que ser bueno, hacer lo que dicen los cánones, y así tendrá una vida agradable después de la muerte). Se utiliza para explicar lo inexplicable (no sé; no hay explicación, por lo tanto, Dios). Se utiliza para explicar las emociones fuertes (Esto debe ser Yahweh hablándome a mí, o es obra del Todo Poderoso). Se utiliza para explicar el resultado de una perfecta alineación de circunstancias (Es un milagro !! Gracias a Jah). Se utiliza para explicar la naturaleza y es misterios (el viento se mueve porque, Buda). Se utiliza en tiempos de necesidad y desolación, cuando nadie más puede ayudar (Por favor, Jehová, ayúdame!) y se utiliza como excusa para poder realizar actos inmorales en su nombre y no cargar con culpa (En el nombre de Allah, hago lo que dice el Qur’an!).

Algunas personas necesitan la dirección proporcionada por el libro santo de su religión porque están perdidos sin un manual que les diga qué hacer en tiempos de duda. Necesitan un lugar dónde buscar respuestas, sean ciertas y aplicables o no, y hacer referencias a las mismas. Otras personas buscan contestaciones, e interpretan el contenido del libro de su predilección según le convenga. Ahora, hay algo que es constante en cada uno de los libros: ese libro dice que hay un Ser Supremo que escribió ese libro … que dice que hay un Ser Supremo que influyó y mandó a escribir ese libro. Lógica Circular.

Entonces, usted se convierte en un ser con miedo de lo que podría sucederle si no sigue las instrucciones de su libro. ¡Qué horror lo que pueda pasar si no seguimos los cánones establecidos por la Religión X a la que nos circunscribimos! Entra en el síndrome de Estocolmo (AMO a mi Todo Poderoso porque me ama a mí y me protege y cuida de mí y me da la vida y la salud y las estrellas y la luna y me deja levantarme por las mañanas) y cae en una zona de confort, ya que, en su mente, todo tiene “sentido”, pues hay un libro que refuerza y educa en ese sentido, según decenas de hombres escribieron hace miles de años ese escrito que ha sido interpretado miles de veces por miles de personas distintas. En fin, está en el Manual de Instrucciones.

Pero venga, mi hermano puertorriqueño, vamos a hablar claro. En este universo hay un sinnúmero de galaxias; más planetas que granos de arena… y en este mundo solamente, hay miles de dioses, más de 42.000 religiones en todo el mundo. Entonces, ¿Cuál es la religión correcta? ¿Es el Cristianismo porque el Papa dice que es el Cristianismo? ¿Será el Mahometismo porque así lo dice su profeta? Y para las sociedades Egipcias, ¿será el Hinduismo la religión verdadera? Seguramente su Dios no es mejor que el Dios de un niño hambriento en Zimbabwe, o un estudiante en Okinawa, o un trabajador de minas de diamantes en Sierra Leona, o un monje budista en el Tíbet. Así que, ¿Adivinen qué? Su religión, sus creencias, cualesquiera que sean, son parte esencial de la sociedad donde viven. Son influenciadas por el entorno social donde se crían, donde trabajan, y donde mueren. Son impuestas por los distribuidores de la fe, y son compradas por los que necesitan algo en qué creer, independientemente de lo que sea que se les está vendiendo. En algo estoy claro: si usted necesita de Dios para ser bueno, no es una buena persona. No es más que alguien que se controla a sí mismo utilizando la religión, el miedo al castigo eterno y el freno de la santidad de su alma. Si usted se escuda en su religión para no hacer cumplir las leyes de su sociedad, usted merece ser castigado por la misma sociedad a la que no respeta. Después de todo, cada sociedad es la que dicta el código moral de vivencia en su entorno. Y si bien es cierto que ese código moral no es absoluto, al menos es una guía para poder ser un ciudadano útil y responsable. Usted no puede escudarse en sus creencias para ser un mal ciudadano; es de lo más hipócrita que pueda hacer semejante cosa. La necesidad de hacer el bien sin mirar a quién, no debería estar atada a sus creencias, sino a su condición de ser humano.

Ahora a lo que quiero llegar: por favor, les pido que entiendan que, según sus experiencias se sienten reales para ustedes, hay otras personas que sienten otras experiencias que también son reales para ellos, y sentirán una devoción similar por esas creencias en un nivel similar al suyo… o hasta mayor.

Yo, me siento cool, me siento OK, con lo que cualquier persona quiera creer; es su derecho y nadie se lo puede quitar. Ahora, estas creencias sólo se convierten en un problema cuando empiezan a herir, a acusar, y a hacer a los demás sentirse mal… cuando esas creencias no le proveen a la gente espacio para respetar los deseos y las creencias (o falta de creencias) de los demás; cuando esas creencias afectan la vida de otros, ahí es que yo tengo un problema y tomo excepciones. Por ejemplo, las represalias contra las comunidades LGBT (y demás relacionadas), y las acusaciones a las mismas, el desdén y el odio descarado a otras personas, por parte de religiosos y creyentes que se creen que tienen derecho conferido por un libro y sus conciencias distorsionadas a la realidad de lo que es la humanidad como sociedad.

Formulo la misma excepción con personas que matan por honor en las religiones islámicas… o los que mutilan órganos genitales en nombre de innumerables tradiciones religiosas retrógradas. Si su religión no le permite ser bueno con todos los seres humanos, con la naturaleza, con los animales y con todo lo demás que existió, existe y existirá, entonces, tomo excepción

Eso, eso sí que para mí, no está cool.


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