Hagamos nuestra felicidad; no nos caerá del cielo.Un año nuevo comienza ahora. Mientras leo por las redes sociales los clichés de temporada, que siempre van desde sobre cómo el 2010 fue tanto fatal como feliz, yo me pongo a pensar, ¿cómo fue diferente este año a los demás que aún recuerdo?

Todos los años tenemos eventos que cambian nuestras vidas. Cada día aprendemos algo nuevo; vivimos experiencias que nos modifican y nos moldean al mundo que nos rodea. Es parte de sobrevivir en un mundo en constante cambio. De ahí, el ser humano se ajusta a su entorno y armado con personalidad, encara el día a día que compone su vida.

Vivimos del deseo de que mañana será mejor. Esperamos que nuestro futuro mágicamente mejore con el nacimiento del nuevo año, y que nuestras malas situaciones desaparezcan con el sol de la mañana. Muy adentro, pasando ese positivismo, dejando atrás los sueños, debemos saber que todo cambia porque TIENE que cambiar. Está en nosotros si nos ajustamos a los cambios, nos conformamos con lo que tenemos, o luchamos contra la corriente y forjamos un mejor futuro. Nada ocurrirá mágicamente; no podemos esperar que las cosas buenas nos caigan del cielo. Hermanos Puertorriqueños, nosotros tenemos que hacer que este nuevo año sea el mejor de nuestras vidas, con arduo trabajo y sudor de nuestra frente.

Por mi parte, deseo que el concepto del nuevo año abra los ojos a todos los que desean mejorar su vida, para que, por sus propios méritos y trabajo, puedan lograr lo que fervorosamente le piden al aire. Que los colores que vistan, los rituales que hagan, y las costumbres que sigan al llegar el nuevo año, les ayuden a nivel subconsciente en poder empezar a realizar esos cambios. Que el primer amanecer de enero les ilumine la mente para que, en ves de desear, actúen, y puedan lograr lo cometido.

De todo corazón,
Hammed Silva
www.hammedsilva.com

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